QUÉ LEO HOY:

QUÉ LEO HOY: Sugerencias, debate, crítica, opinión...

miércoles, 17 de febrero de 2016

LA MUERTE DE ULISES. Petros Márkaris


Reconocer el nombre de Petros Márkaris lleva emparejado la búsqueda de la silueta de Kostas Jaritso, el comisario ateniense que le ha permitido adquirir una merecida fama internacional. Una búsqueda que llevaba en esta ocasión una prudencia añadida ante el miedo de un anunciado epílogo sobre un personaje tan peculiar. Así que al comprobar que nada indicaba el nombre de Jaristos se producía una decepción y un alivio a partes iguales.
Enseguida nos percatamos de que el autor es tan inteligente como para descubrirnos que el alivio es duradero y que la decepción no lo es tanto, pues aunque estamos ante un libro de relatos encontramos dos protagonizados por el propio comisario ateniense y otro por el también comisario turco, y amigo de Jaristos, Murat.
Ocho relatos de difícil clasificación, pues aunque encontramos algunos con el protagonismo de los mencionados comisarios y la intriga suficiente para señalarlos como policíacos, hay otros que simplemente nos cuentan una historia que al resto de los europeos nos permite conocer ciertas partes de la historia de Grecia a lo largo del siglo XX.
Fiel a su estilo Petros Márkaris no huye de la actualidad, es más, si en sus novelas hemos encontrado el mejor escaparate para conocer y reconocer Grecia, en estos relatos nos indica una serie de acontecimientos que nos podrán permitir entender a los griegos. Además de la descripción física de lugares y escenarios que transportan al lector  al país heleno y la vecina Turquía, el escritor vuelve a meter el dedo en la llaga y señalar uno de los problemas actuales de Grecia, la emigración. Pero lo hace de una manera distinta a lo acostumbrado, no se conforma con señalar el problema actual, como suele hacer habitualmente, en especial en su "Trilogía de la crisis", sino que ahonda en la historia y nos muestra escenas en las que los griegos tuvieron que sufrir la emigración, incluso se aventura a mostrar su cara  en lugares tan distintos como Turquía, Grecia y Alemania.
Todo ello sin perder la precisión de su prosa, la acidez de los comentarios de sus protagonistas y lo perfecta sincronización del ritmo y la trama. Es cierto que existe una notable disparidad entre los diferentes relatos y que hay algunos ante los que no puedes evitar cerrar el libro y descubrir la esencia de un problema que actualmente asola nuestro continente, pero también que en algunos aparece la sensación de estar leyendo una historia mucho más amplia que lo que puede presuponer un relato corto.
"Tres días" es sin duda uno de los relatos más estremecedores, por lo que supuso la expulsión de buena parte de la población griega de Turquía, narrado en tres capítulos que nos acercan al tiempo real, mantiene en tensión a pesar de suponer el final que van a tener que soportar los protagonistas.
Pero quizá más dolorosas, por lo que significan, suponen las lecturas de "La destrucción de Pompeya" y "La muerte de Ulises" que da título al libro. En las tres los acontecimientos escapan de las páginas del libro para penetrar en la propia historia.
Los otros cinco relatos nos presentan también al mejor Márkaris, pero desde una óptica más reconocible y que, por lo tanto, despierta nuestra pasión lectora, pero no la sorpresa que despiden los antes mencionados. O al menos eso parece pretender sus autor que, no obstante, sigue escondiendo entre los diversos textos la suficiente intriga como para que el lector no las tenga todas consigo a la hora de imaginar el o los finales posibles.   

3 comentarios:

  1. Me ha ocurrido lo que comentas en el inicio: cuando vi que no era una novela de Jaritos la frustración me hizo dejarlo de lado. No obstante tu comentario me anima a leerlo; así lo haré. Lo que me pasó en su día es que me ilusioné pensando que había una nueva entrega de Jaritos...
    Seguro que disfruto. Gracias César. LUIS NUEVO RUMBOS

    ResponderEliminar
  2. Me ha ocurrido lo que comentas en el inicio: cuando vi que no era una novela de Jaritos la frustración me hizo dejarlo de lado. No obstante tu comentario me anima a leerlo; así lo haré. Lo que me pasó en su día es que me ilusioné pensando que había una nueva entrega de Jaritos...
    Seguro que disfruto. Gracias César. LUIS NUEVO RUMBOS

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No dudes Luis que aunque es un Markaris distinto, cada uno de los relatos tiene suficiente fuerza como para removernos por dentro. Más o menos como suele ocurrir cuando vemos Grecia a través de los ojos de Jaritos.

      Eliminar